Armaduras corporales específicas

La mayoría de las personas se enfrentan a amenazas concretas. Por ejemplo puede que tenga riesgo de que le disparen pero no de que le apuñalen. Las armaduras están hechas para ofrecer protección ante amenazas específicas. Nunca debería llevar protección que no esté diseñada para protegerle de lo que necesita.

Inspección a fondo de armaduras

Las inspecciones regulares no deben olvidarse. Recuerde que se juega la vida. Antes de ponerse el chaleco compruébelo manualmente para ver que no tenga rajas o grietas. Eso podría poner su vida en peligro

Guardar las armaduras

Las condiciones de guardado no deben dañar su armadura. Asegúrese de que la armadura está guardada en una habitación donde se protege de luz solar directa. Asegúrese además de que la armadura se coloca de forma plana y no la pueden dañar otros objetos.

Limpiar la armadura

Las armaduras son sensibles al agua y detergentes fuertes. Romper el Kevlar® pues resulta en romper los enlaces entre las capas de la armadura. Cuando limpie el chaleco use una esponja con detergente débil y agua. Recuerde no secarla al sol pues podría dañarla.

Ajustar y llevar armadura

Para una protección máxima debería asegurarse de que la cintura no está ni apretada ni suelta. Si la aprieta demasiado sudará mucho y el chaleco resbalará. También debe asegurarse de que los paneles estén colocados en la dirección correcta. Se pondrá en gran peligro si coloca los paneles al revés.