la elección del equipo de protección adecuado

A la hora de seleccionar un chaleco antibalas, antipunzón o antipunta, recomendamos que se consideren los siguientes conceptos y por este mismo orden:

1) Los tipos de amenaza a las que se va a enfrentar. Valorar las posibles amenazas. ¿Son solamente balísticas? ¿Existen amenazas de agujas o de arma blanca? ¿Cuál es el arma con calibre de nivel más alto al que se va a enfrentar? Con esta información, puede consultar el nivel necesario en nuestra página de niveles NIJ.

2) Seleccione su cubierta. ¿Va a querer llevarla por encima de la ropa (exterior) o por debajo de la ropa (interior)?, ¿Requiere alguna condición especial, como por ejemplo, alta visibilidad, o impermeabilidad? Con esta información puede seleccionar, de nuestra gama de chalecos, el producto que más se ajuste a sus necesidades.

3) Talla: Si mide entre 1,72 m (5’8”) y 1,83 m (6’), necesita el largo estándar y puede pedir su chaleco de acuerdo a la medida del contorno de su pecho. Puede consultar la tabla de tallas en la parte superior de cada página, bajo “Selección de tallas”. Si mide menos de 1,72 m (5’8”), le recomendamos que compre un chaleco “corto”. Para llevar esto a cabo, añada el siguiente mensaje en su pedido: “Ruego envíen un chaleco más corto” (‘Please send a short length vest’). De la misma manera, si mide más de 1,83 m (6’), debería considerar adquirir un chaleco más largo. Por ejemplo, para alguien que mide 1,91 m (6’3”), incluya el siguiente mensaje: “Ruego envíen un chaleco más largo”(‘Please send a longer length vest, for someone who’s 6ft 3’). Tanto las personas que sean más bajas y más altas, deberán utilizar la tabla de tallas indicadas en el apartado de “Selección de tallas” para seleccionar su talla de acuerdo con las medidas de su contorno de pecho.

Es importante que al seleccionar un chaleco, no se sobrevalore el nivel de protección necesario, especialmente si se va a llevar el chaleco durante un largo periodo de tiempo, ya que un chaleco de mayor nivel es más pesado y también un poco menos flexible.

Otra consideración a tener en cuenta es la longitud del chaleco. Lo ideal sería que llegue hasta la zona del ombligo. Hay quienes piensan que debería llegar hasta la cintura, pero esto no es aconsejable ya que en este caso, está protegiendo órganos no vitales, en detrimento del movimiento y del peso. Si el chaleco sobrepasa el ombligo, puede llegar a obstaculizar el movimiento al sentarse o al agacharse, lo que perjudicaría la movilidad.